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La
unidad de medición de la longitud de onda de la luz
es el nanómetro (nm). Un nanómetro equivale
a un millón de milímetros.
La
luz solar, que es el espectro visible de los rayos solares,
está formada por 3 tipos de rayos:
56%
de infrarrojos o IR (780 a 1800 nm). Sólo transmiten
calor y resultan nocivos para el ojo en caso de una larga
exposición. Hay muy pocos en tiempo nublado.
39%
de rayos visibles (400 a 780 nm). Producen los deslumbramientos.
5%
de ultravioletas o UV (100 a 400 nm). Son los que broncean
la piel y producen quemaduras. A su vez están divididos
en tres tipos:
UV-C (280 a 100 nm). La capa de ozono a nivel de la estratosfera
los detiene y por ello no nos afectan.
UV-B (315 a 280 nm). Son los más nocivos para el
ojo.
UV-A (380 a 315 nm). Son 1.000 veces más déviles
que los UVB.
Una
exposición descontrolada a los rayos UV puede llegar
a ser muy perjudicial para la vista.
Este tipo de rayos puede causar cansancio visual, irritación
en los ojos, ceguera temporal y en casos extremos ceguera
total al quemar irremediablemente la cornea.
La
fuerte intensidad de los rayos visibles también puede
causar cansancio visual, irritación en los ojos y
ceguera temporal.
LA
LUZ AZUL DE ALTA INTENSIDAD
Tomar el límite inferior de los rayos UV-A (unos
320 nm) es una práctica habitual en los fabricantes
de lentes para definir sus modelos como filtros que retienen
el 100% de los UV.
Precisamente
por esta razón, se utiliza el término de 'luz
azul de alta intensidad', término que engloba al
resto de longitudes de onda nocivas (hasta los 400 nm),
que pueden ser objeto de falsas cualificaciones.
Cuando
se consigue filtrar este tipo de luz, es cuando se pueden
tener suficientes garantías de protección
total a los UV. Además, se mejoran los contrastes
y se protege contra el encandilamiento, ya que es un tipo
de luz visible que al ojo humano le cuesta de definir (recordemos
los fluorescentes azules de algunas discotecas).
Algunos
fabricantes designan esta protección como UV400.
LENTES
TINTADAS SIN PROTECCIÓN UV
Unas lentes sencillas, normalmente fabricadas con CR36,
que absorban la luz visible y no la luz ultravioleta, son
más peligrosas que ir sin gafas.
La
reducción lumínica producida con su tintado
provoca el aumento del tamaño de la retina y por
consiguiente contribuye a aumentar la penetración
de los rayos UV no filtrados, pudiendo comportar graves
consecuencias en la visión.
GRADOS
DE PROTECCIÓN INTERNACIONALES
Según la cantidad de luz visible filtrada por las
lentes se clasifican por un criterio a nivel internacional.
| Categoría |
Transmisión
luz visible |
Utilización |
| 0 |
80
al 100% |
Tiempo
nublado. |
| 1 |
43
al 80% |
Tiempo
nublado con intervalos de sol. |
| 2 |
18
al 43% |
Tiempo
soleado. |
| 3 |
8
al 18% |
Alta
montaña y mar en tiempo soleado. El más usado para deportes
de nieve. |
| 4 |
3
al 8% |
Alta
montaña y mar, en tiempo soleado y alta luminosidad.
No aptas para conducir. |
Para
ojos sensibles se usará la categoría superior a la indicada
en la clasificación.
LA
RADIACIÓN SOLAR SOBRE LA NATURALEZA
- En
paisajes nevados, la luz solar rebota sobre ésta, reflejándose
por término medio con un 80 % más de intensidad.
- La
altura también nos acerca al foco de rayos que atraviesan
la atmósfera. Cada 300 m de altura recibimos un 4 % más
de radiación solar (un 10% cada 1.000 m).
- En
el mar, el agua refleja un 20% de los rayos solares, mientras
que la arena refleja un 10%.
- Cuanto
más alto sea el valor de higrómetro, más peligrosa será
la radiación.
- Si
las nubes son altas dejan pasar los rayos UV, filtrándolos
en parte, si son bajas.
MOLESTIAS
Y LESIONES OCULARES
- Después
de una prolongada exposición al sol sin ningún tipo de
protección, pueden aparecer lesiones en la vista. Los
UV producen desde conjuntivitis hasta cataratas y ceguera,
al perjudicar irreparablemente la conjuntiva y la cornea
(recordemos que los UV están presentes aunque el día esté
nublado).
- Los
rayos visibles son percibidos por el cerebro después de
ser recibidos por la retina. La luz intensa puede provocar
lesiones de retina, baja visión nocturna y deslumbramientos
que cansarán la vista. Estos deslumbramientos también
suelen darse tras extensas exposiciones frente a monitores
y televisores.
- Las
gafas sencillas que disponen de lentes tintados oscuros
sin ningún índice de protección son muy peligrosas. Bajo
los efectos de los lentes tintados la pupila se dilatará,
permitiendo que penetre la radión más peligrosa.
- La
curvatura de las lentes, en la mayoría de casos implican
una deformación óptica causando el 'Efecto prismático',
el cuál cansa la vista.
- Los
IR son absorvidos por los ojos. Son los responsables de
la conocida catarata senil o de vidriero.
TIPOS
DE GAFAS
- Outdoor.
Disponen de unos protectores laterales que reducen el
impacto del viento sin interferir en la adaptación y peso
de la montura.
- Sport.
Ofrecen una buena relación entre peso, prestaciones y
adaptabilidad. La proyección envolvente de sus grandes
lentes incrementa el campo de visión lateral y vertical.
Algunos modelos permiten la intercambiabilidad de sus
lentes para adaptarlas a distintas condiciones de luz.
- Casual.
Son las más conocidas y tal vez las más polivalentes.
Generalmente ofrecen una buena adaptación, tamaño reducido
y las encontraremos en todo tipo de diseños.
- Urban.
Modelos de diseño pensados para actividades estáticas.
Sus monturas suelen ser metálicas, resistentes pero rígidas.
Por su falta de flexibilidad no ofrecen suficientes garantías
en caso de impacto, ya que pueden dañar la cara. No suelen
montar lentes para condiciones de fuerte luminosidad.
- Máscaras.
Sin duda serán las que mejor protejan en períodos de ventisca.
En la práctica de actividades invernales, como mínimo,
deberían llevarse siempre unas de emergencias.
CONSEJOS
- Para
no rayar el cristal de las gafas es necesario guardar
las gafas inmediatamente en su funda en el momento en
que dejemos de utilizarlas.
- No
exponer una lente polarizada a una temperatura superior
a 60º (por ejemplo olvidándolas dentro de un automóvil
bajo el sol). La estructura del film polarizado que va
insertado entre las lentes se modificaría y el efecto
polarizante disminuiría.
- Nunca
mirar directamente al sol, ni siquiera llevando gafas
de sol, pués la protección no es suficiente como para
una visión directa.
- Hay
tendencia a usar una misma gafa para todo tipo de actividades.
Lo ideal es tener varias, al igual que tenemos más de
un par de zapatos, específicas para la exigencia de las
grandes diferencias de cada actividad (esquiar, conducir,
navegar, trekking,...)
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